Funciones fisiológicas de las hormonas tiroideas
Las hormonas tiroideas aumentan la transcripción de una gran cantidad de genes
El efecto general de las hormonas tiroideas consiste en la
activación de la transcripción nuclear de un gran número
de genes. Por consiguiente, en casi todas las
células del organismo se sintetiza una elevada proporción
de enzimas proteicas, proteínas estructurales, proteínas
transportadoras y otras sustancias. El resultado neto es un
aumento generalizado de la actividad funcional de todo el
organismo.
Casi toda la tiroxina secretada por el tiroides
se convierte en triyodotironina.
Antes de actuar
sobre los genes e incrementar la transcripción genética,
gran parte de la tiroxina liberada pierde un yoduro y se
forma triyodotironina. Los receptores intracelulares de
hormona tiroidea poseen una gran afinidad por la triyodotironina. Por consiguiente, alrededor del 90% de las moléculas de hormona tiroidea que se unen a los receptores es
triyodotironina.
Las hormonas tiroideas activan receptores nucleares.
Los receptores de hormona tiroidea se encuentran
unidos a las cadenas genéticas de ADN o junto a ellas. El
receptor suele formar un heterodímero con el receptor retinoide X (RXR) en los elementos específicos de respuesta a la
hormona tiroidea del ADN. Al unirse a esta hormona, los
receptores se activan e inician el proceso de transcripción. A
continuación, se forma una cantidad elevada de ARN mensajero de distintos tipos, seguido en unos minutos u horas
de la traducción del ARN en los ribosomas citoplásmicos,
para formar cientos de proteínas intracelulares nuevas. No
obstante, no todas las proteínas aumentan en un porcentaje
similar; algunas lo hacen sólo en escasa medida y otras llegan a incrementarse hasta seis veces. Se cree que casi todas
las acciones de la hormona tiroidea son consecuencia de las
funciones enzimáticas y de otros tipos de acciones de estas
nuevas proteínas.
Las hormonas tiroideas aumentan la actividad
metabólica celular
Las hormonas tiroideas incrementan las actividades metabólicas de casi todos los tejidos del organismo. El metabolismo basal se incrementa entre el 60 y el 100% por encima
de su valor normal cuando las concentraciones hormonales
son altas. La velocidad de utilización de los alimentos como
fuente de energía se encuentra muy acelerada. Aunque la síntesis de proteínas aumenta, también lo hace el catabolismo
proteico. La velocidad de crecimiento de las personas jóvenes experimenta una gran aceleración. Los procesos mentales se estimulan y las actividades de las demás glándulas
endocrinas se potencian.
Las hormonas tiroideas incrementan el número y la actividad de las mitocondrias.
Si se administra tiroxina o triyodotironina a un animal, las mitocondrias de casi todas las células de su organismo aumentarán de número y de tamaño. Es más, la superficie total de la membrana de las mitocondrias se incrementará de forma casi proporcional al aumento del metabolismo de todo el animal. Así pues, una de las funciones principales de la tiroxina podría consistir, simplemente, en multiplicar el número y la actividad de las mitocondrias, que a su vez inducirían la formación de trifosfato de adenosina (ATP), que estimula la función celular. Sin embargo, este incremento del número y de la actividad de las mitocondrias podría ser el resultado, además de la causa, de la mayor actividad de las células.
Efecto de las hormonas tiroideas sobre el crecimiento
El efecto de la hormona tiroidea sobre el crecimiento se manifiesta sobre todo en los niños en edad de desarrollo. En los niños hipotiroideos, la velocidad de crecimiento es mucho más lenta, mientras que los hipertiroideos a menudo experimentan un crecimiento esquelético excesivo, por lo que son bastante más altos de lo que les correspondería según su edad. No obstante, los huesos también maduran con mayor rapidez y las epífisis se cierran a una edad temprana, por lo que el crecimiento resulta más breve y la estatura final en la edad adulta es, en realidad, menor. Un efecto importante de la hormona tiroidea consiste en el estímulo del crecimiento y del desarrollo del cerebro durante la vida fetal y en los primeros años de vida posnatal. Si el feto no posee cantidades suficientes de hormona tiroidea, el crecimiento y la maduración del cerebro antes y después del nacimiento se retrasarán y su tamaño será más pequeño de lo normal. Si no se aplica un tratamiento tiroideo específico en los primeros días o semanas de la vida, el niño que carece de glándula tiroides presentará un retraso mental permanente (1).
Efectos de las hormonas tiroideas sobre mecanismos corporales específicos.
Las hormonas tiroideas incrementan el número y la actividad de las mitocondrias.
Si se administra tiroxina o triyodotironina a un animal, las mitocondrias de casi todas las células de su organismo aumentarán de número y de tamaño. Es más, la superficie total de la membrana de las mitocondrias se incrementará de forma casi proporcional al aumento del metabolismo de todo el animal. Así pues, una de las funciones principales de la tiroxina podría consistir, simplemente, en multiplicar el número y la actividad de las mitocondrias, que a su vez inducirían la formación de trifosfato de adenosina (ATP), que estimula la función celular. Sin embargo, este incremento del número y de la actividad de las mitocondrias podría ser el resultado, además de la causa, de la mayor actividad de las células.
Efecto de las hormonas tiroideas sobre el crecimiento
El efecto de la hormona tiroidea sobre el crecimiento se manifiesta sobre todo en los niños en edad de desarrollo. En los niños hipotiroideos, la velocidad de crecimiento es mucho más lenta, mientras que los hipertiroideos a menudo experimentan un crecimiento esquelético excesivo, por lo que son bastante más altos de lo que les correspondería según su edad. No obstante, los huesos también maduran con mayor rapidez y las epífisis se cierran a una edad temprana, por lo que el crecimiento resulta más breve y la estatura final en la edad adulta es, en realidad, menor. Un efecto importante de la hormona tiroidea consiste en el estímulo del crecimiento y del desarrollo del cerebro durante la vida fetal y en los primeros años de vida posnatal. Si el feto no posee cantidades suficientes de hormona tiroidea, el crecimiento y la maduración del cerebro antes y después del nacimiento se retrasarán y su tamaño será más pequeño de lo normal. Si no se aplica un tratamiento tiroideo específico en los primeros días o semanas de la vida, el niño que carece de glándula tiroides presentará un retraso mental permanente (1).
Efectos de las hormonas tiroideas sobre mecanismos corporales específicos.
- Estimulación del metabolismo de los hidratos de carbono.
- Estimulación del metabolismo de los lípidos.
- Efecto sobre los lípidos plasmáticos y hepáticos: El incremento de hormona tiroidea induce un descenso de la concentración plasmática de colesterol, fosfolípidos y triglicéridos, aunque eleva los ácidos grasos libres.
- Mayor necesidad de vitaminas.
- Aumento del metabolismo basal.
- Disminución del peso corporal.
Efecto de las hormonas tiroideas sobre el aparato cardiovascular
- Aumento del flujo sanguíneo y del gasto cardíaco.
- Aumento de la respiración.
- Aumento de la motilidad digestiva.
- Efectos excitadores sobre el sistema nervioso central.
- Efecto sobre la función muscular.
BIBLIOGRAFÍA:
Guyton y Hall. Hormonas metabólicas tiroideas. Tratado de fisiología médica. 12a ed. Barcelona, España. Elsevier España, S.L. 2011 p. 907-919.

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